Esta pieza donada por la Secretaría de Educación y Cultura del Estado de Quintana Roo será hundida para integrarse a la colección de las galerías subacuáticas del MUSA, para contribuir en la formación de arrecifes y como hábitat de distintas especies marinas.
Elier Amado Gil rescata esta facultad humana del entendimiento como el objeto de la intuición sensible que nos permite formar conceptos, juicios y principios. Con una narrativa reflexiva, estas figuras se reúnen alrededor de la gran piedra local, símbolo del sitio Cancún, que sirve de base para esta dinámica de tolerancia, respeto y apertura, que a su vez, deriva en un acto colectivo de inteligencia, comprensión y acuerdo.